¿Qué es un cerramiento en construcción? Tipos y cómo elegir el adecuado

Fecha

En el ámbito de la construcción, un cerramiento es cualquier elemento que delimita un espacio cerrando una abertura o separando el interior del exterior —o un espacio de otro—. Puede ser una pared, una fachada, un panel, una cortina de cristal o una estructura de vidrio. Su función es proteger el interior de los agentes externos, controlar la entrada de luz natural y la ventilación, y contribuir al aislamiento térmico y acústico del edificio.

Entender qué es un cerramiento y cuáles son los tipos disponibles es útil tanto si estás construyendo, reformando o simplemente quieres cerrar una terraza o un espacio exterior de tu vivienda.

¿Qué función cumple un cerramiento en construcción?

Un cerramiento no es solo una barrera física. En construcción, cumple varias funciones simultáneas:

Protección climática: protege el interior de la lluvia, el viento, el frío y el calor. Un buen cerramiento reduce la pérdida de calor en invierno y evita el sobrecalentamiento en verano, lo que se traduce directamente en menor consumo energético de calefacción y climatización.

Aislamiento térmico y acústico: el tipo de material y el sistema constructivo determinan el nivel de aislamiento. Un cerramiento con doble acristalamiento, por ejemplo, reduce significativamente tanto las pérdidas térmicas como la transmisión de ruido exterior.

Control de luz natural y ventilación: dependiendo del material —vidrio, panel opaco, celosía, plegable—, el cerramiento puede maximizar la entrada de luz natural o filtrarla según las necesidades del proyecto.

Eficiencia energética: mantener la temperatura interior estable reduce la demanda de calefacción y aire acondicionado. Los cerramientos con rotura de puente térmico son especialmente eficaces en zonas con condiciones climáticas extremas.

Delimitación arquitectónica: en construcción, los cerramientos definen la forma y el volumen de un edificio. Las fachadas son el cerramiento exterior más visible y tienen un componente estético fundamental además del funcional.

Tipos de cerramientos en construcción

Cerramientos exteriores: fachadas y envolventes

Los cerramientos exteriores son los que separan el interior del edificio del exterior. Son la primera línea de protección contra los agentes externos —lluvia, viento, temperatura— y tienen un papel determinante en la eficiencia energética del inmueble.

Los materiales más habituales en cerramientos exteriores son el hormigón, el ladrillo, el vidrio, el panel composite y los sistemas de fachada ventilada. Cada uno ofrece distintos niveles de aislamiento, durabilidad y versatilidad arquitectónica.

Cerramientos interiores: divisiones y tabiques

Los cerramientos interiores dividen el espacio interior en estancias o zonas diferenciadas. Pueden ser fijos —tabiques de ladrillo, pladur o hormigón— o flexibles —puertas correderas, mamparas de vidrio, paneles móviles—.

En locales comerciales y oficinas, los cerramientos interiores de vidrio son muy habituales porque permiten delimitar espacios sin bloquear la entrada de luz natural ni generar sensación de compartimentación excesiva.

Cerramientos de terraza y espacios exteriores

Un tipo específico de cerramiento muy demandado en viviendas es el que se instala para cerrar terrazas, porches, balcones o jardines. El objetivo es convertir un espacio exterior en un espacio habitable o semiacondicionado, protegido del clima pero conectado visualmente con el exterior.

Los sistemas más utilizados para cerrar una terraza son:

  • Cortinas de cristal: paneles de vidrio templado deslizantes sin perfiles intermedios. Máxima entrada de luz natural, apertura total y estética muy limpia. Ideales para terrazas de viviendas y hostelería.
  • Cerramientos plegables: sistemas con paneles de vidrio o mixtos que se pliegan en acordeón. Permiten abrir completamente el espacio cuando el tiempo lo permite.
  • Cerramientos con puertas correderas: más robustos, con perfilería visible. Ofrecen mayor nivel de seguridad y mejor aislamiento acústico y térmico.
  • Cerramientos mixtos de panel y vidrio: combinan paneles opacos en la parte inferior con vidrio en la superior. Muy utilizados para acondicionar espacios exteriores en zonas con condiciones climáticas adversas.

Cerramientos flexibles

Los cerramientos flexibles —toldos, cortinas técnicas, cerramientos de lona— son soluciones intermedias entre el espacio abierto y el cerrado. No ofrecen el nivel de aislamiento de un cerramiento rígido, pero permiten adaptarse a distintas situaciones con gran versatilidad y a menor coste de instalación.

¿Cómo elegir el tipo de cerramiento adecuado?

Elegir un cerramiento adecuado depende de varios factores. Los más determinantes son:

El tipo de construcción y el espacio a cerrar: no es lo mismo instalar un cerramiento en una fachada de nueva construcción que en una terraza existente. Las soluciones, los materiales y las fijaciones varían según el tipo de construcción y la estructura disponible.

Las condiciones climáticas de la zona: en zonas con lluvia frecuente y viento —como Galicia o Asturias— el nivel de estanqueidad y la resistencia del cerramiento son factores críticos. Un cerramiento que funciona bien en el interior peninsular puede ser insuficiente en el norte atlántico.

El nivel de aislamiento necesario: si el objetivo es simplemente delimitar un espacio o proteger del viento, un cerramiento ligero puede ser suficiente. Si se busca mejorar el aislamiento térmico de la vivienda y reducir el consumo energético, hay que optar por sistemas con rotura de puente térmico y doble acristalamiento.

La entrada de luz natural: el vidrio es el material que mejor resuelve la necesidad de cerrar un espacio sin sacrificar la luminosidad. Si la entrada de luz es prioritaria, los cerramientos de cristal son la solución más adecuada.

Las normas de seguridad y normativa aplicable: la instalación de cerramientos en fachadas o en terrazas de comunidades de propietarios puede estar sujeta a normativa municipal o de la propia comunidad. Conviene verificarlo antes de elegir el sistema.

La durabilidad y el mantenimiento: materiales como el aluminio, el vidrio templado o el composite ofrecen una durabilidad elevada con mantenimiento mínimo. Otros materiales como la madera requieren un mantenimiento más regular para mantener sus prestaciones.

Instalar un cerramiento en terraza: lo que debes saber

Cerrar una terraza es uno de los proyectos más habituales en viviendas. Convierte un espacio exterior infrautilizado en una estancia adicional, mejora el aislamiento del inmueble y amplía las posibilidades de uso durante todo el año.

Para instalar cerramientos en terraza correctamente, es fundamental:

  • Evaluar la estructura existente y su capacidad de carga
  • Elegir el sistema adecuado según la orientación, el clima y el uso previsto
  • Verificar si se requiere licencia o autorización de la comunidad de propietarios
  • Trabajar con instaladores con experiencia en el tipo de cerramiento elegido

Un cerramiento mal instalado puede tener filtraciones, problemas de condensación, pérdidas de calor o deficiencias estructurales. La instalación profesional no es un gasto prescindible: es lo que garantiza que el cerramiento cumpla sus funciones durante años.

En Ideas Cerramiento llevamos más de 20 años instalando cerramientos de cristal en Galicia y Asturias. Trabajamos con sistemas adaptados a las condiciones climáticas del norte —lluvia, viento, humedad— y con soluciones para todo tipo de terrazas, porches y espacios exteriores, tanto en viviendas como en locales comerciales.

Más
artículos